Política

Amnistía Internacional exige a Israel “poner fin” a la detención administrativa de palestinos

Amnistía Internacional (AI) instó hoy a Israel a acabar con el régimen de arresto administrativo, cuando se cumplen 100 días del boicot a los tribunales israelíes por parte de presos palestinos detenidos bajo este sistema, sin cargos ni juicio. El largo boicot por parte de los casi 500 arrestados bajo este polémico método de detención “subraya la necesidad de poner fin a esta práctica cruel e injusta que ayuda a mantener el sistema israelí de apartheid contra los palestinos”, aseguró AI en un comunicado. Los palestinos detenidos bajo este régimen -durante el cual desconocen los cargos en su contra y no tienen fecha de liberación- comenzaron un boicot colectivo el 1 de enero de 2022, “al negarse a participar en procesos” de la Justicia militar israelí que “se usan para aprobar su detención arbitraria”, agregó la ONG. “Su acto de desobediencia pone de relieve la complicidad de larga data de las cortes militares en el uso del arresto administrativo contra palestinos, por el que son retenidos durante meses sin cargos ni juicio, a menudo por capricho de oficiales militares o del ministro de Defensa, basándose solo en información secreta” de la que no proporcionan detalles, denuncia AI. A su vez, Saleh Higazi, director adjunto de la ONG en Oriente Medio y Norte de África, subrayó que “esta práctica cruel e inhumana” se ha aplicado durante décadas contra “defensores de derechos humanos, periodistas, académicos y otros palestinos”. Ante ello, apeló a la comunidad internacional y a los Estados con relaciones cercanas con Israel a “tomar medidas concretas y presionar para que acabe con esta práctica”. Según Amnistía, esto sería “un paso hacia el desmantelamiento del apartheid”. Según la ONG Addameer, de apoyo legal a presos palestinos, Israel emitió más de 5.700 órdenes de arresto administrativo de palestinos entre 2017 y 2021. El año pasado también aumentaron las detenciones bajo este régimen por el repunte de tensión en la región durante la escalada bélica entre Israel y las milicias de Gaza de mayo. De acuerdo con AI, este sistema también ha sido usado durante décadas por Israel para recluir “a presos de conciencia” por el hecho de “ejercer sus derechos a la libertad de expresión, reunión y asociación”, y “para castigarlos por sus opiniones y activismo”. Entre otros, destaca el caso de Salah Hammouri, abogado franco-palestino detenido desde el pasado marzo que ya estuvo en el pasado bajo detención administrativa y a quien “las autoridades israelíes han hostigado repetidamente”, también “tomando medidas para revocar su estatus de residente en Jerusalén Este”. Amnistía menciona además el caso de Amal Nakhleh, palestino de 18 años con una grave enfermedad autoinmune, en arresto administrativo desde hace más de un año y que fue detenido cuando aún era menor.