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JAIME GRANDA: Política melodramática

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Política melodramática

  ***Lo que ocurre en Venezuela es parte de algo mayor de lo que muchos ven e incluye el desencanto latinoamericano con la democracia.

Panorama Político — JAIME GRANDA

En Venezuela se confirma lo que no entienden los materialistas. No sólo existe lo que se ve, el mundo y la realidad son tridimensionales y cada quien ve lo que está a su alcance o responde a sus intereses.

Metafóricamente podemos plantear que en una de esas dimensiones están los que sufren la imposibilidad de adquirir lo necesario con el salario que reciben. Son la mayoría electoral y dudan si con los 40 mil bolívares de salario mínimo, menos de 4 dólares americanos, que también reciben cada mes los pensionados del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), comprarán un cartón de huevos o un paquete de cuatro rollos de papel higiénico.

En la dimensión contraria se ubican los que aseguran que “el venezolano vive mejor que mucha gente en el mundo”, como dijo un ex ministro hace pocos días. Esos juran que 40 mil bolívares son suficientes para cubrir lo que el pueblo necesita y niegan que haya calamidades.

En otra dimensión  están los que aseguran, desde hace años, que esta situación está a punto de concluir, gracias a sus esfuerzos, sacrificios y batallas.

Mientras tanto, el mundo observa cómo se prolonga la política melodramática que se desarrolla en Venezuela desde hace 20 años. La música sigue sonando en cada evento público o de los contrarios.

 

Largo melodrama

Mientras unos ven con entusiasmo las sanciones anunciadas por el gobierno norteamericano en contra del gobierno de Venezuela, hay quienes advierten algunos detalles dudosos.

Unos se preguntan por qué el presidente Donald Trump esperó que el gobierno venezolana sacara de Estados Unidos las cuentas principales de PDVSA y otras que ahora están en Rusia y otros países lejos de América para decretar el bloqueo económico.

Frente a los que a cada rato anuncian la caída del telón, Pekka Haavisto, ministro de Relaciones Exteriores de Finlandia, dijo al empezar la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, en Lima, Perú: “Estoy seguro de que no va a haber una solución fácil ni rápida a la situación en Venezuela“.

Gustavo Linares Benzo, recordó el sábado pasado en El Universal de Caracas, algo que se parece mucho a lo que pasa en Venezuela.  El periodista argentino Andrés Oppenheimer publicó en 1992 el libro La Hora Final de Castro, pero han pasado casi 30 años y el comunismo sigue instalado en Cuba.

Sobre las actuaciones de Estados Unidos frente a esa realidad, Linares Benzo precisó: “Si Cuba tiene sesenta años de sanciones, Irán tiene cuarenta. Y no sólo sigue ahí, sino que está cerca de establecer un imperio en casi todo el Medio Oriente, a pesar de los petrodólares sauditas. Esta es la historia triste, cien años de sanciones y los maduro cubanos e iraníes siguen mandando”.

Esas sanciones han sido excelente excusa para esos gobiernos encubrir su ineficiencia. En esta ocasión sirvieron para que el presidente Nicolás Maduro suspendiera el diálogo en Barbados y seguir ganando tiempo.

En medio de todo eso, surge la nueva faceta en la lucha por las acciones de PDV Holding, Inc (PDVH), filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), propietaria de las acciones de Citgo Holding, Inc.

El Estado venezolano adquirió en 1986 el 50% de la marca norteamericana Citgo y el resto de las acciones en 1990. Hasta 2005 poseía 8 refinerías, 60 terminales y casi 15 mil estaciones de servicio de gasolina en 20 estados norteamericanos. Los gobiernos  de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, a partir de 1999, politizaron su manejo y botaron todas esas ventajas. La emblemática empresa ahora está en serios problemas.

El pleito con la empresa canadiense Crystallex surge en noviembre de 2008 cuando el gobierno venezolano anunció la nacionalización de los depósitos de oro en Las Cristinas, situados en el municipio Sifontes del estado Bolívar. En enero de 2009, el entonces presidente Hugo Chávez informó en discurso ante la Asamblea Nacional la toma de esos yacimientos y su traspaso a una cooperativa creada con Rusia. Luego los derechos de explotación fueron entregados a una empresa china.

Resulta que la concesión de esos mismos yacimientos fue otorgada a Crystallex en 2002 por la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y la firma de Canadá comenzó a explotarlos en junio de 2007.

Ante esa expropiación, Crystallex International Corp demandó a Venezuela por 1.386 millones de dólares americanos y Citgo se encargó de pagar los gastos del juicio. Eso produjo una controvertida decisión del juez federal de la Corte del Distrito de Wilmington, Delaware, Leonard Stark, el 9 de agosto de 2018, para que Crystallex ejecutara las acciones de PDV Holding, Inc (PDVH), propietaria de Citgo.

Previo a eso, en noviembre de 2016, PDVSA consiguió de la empresa rusa Rosneft un préstamo de 1.500 millones de dólares americanos y puso como garantía el 49,9% de las acciones de Citgo.

El pasado 29 de julio en Estados Unidos fue confirmada la decisión de 2018 y la corte autorizó que Crystalex disponga de acciones de Citgo en pago por la expropiación sufrida en Venezuela.

El melodrama se complica porque Citgo tiene nuevos directivos nombrados por la opositora Asamblea Nacional, entre ellos el Procurador Especial, José Ignacio Hernández, a quien el experto en finanzas y negocios internacionales Jorge Alejandro Rodríguez considera un “infiltrado” de Crystallex que ocultó su relación con la empresa canadiense ante los parlamentarios y así lo denunció ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La investigación está a cargo de la oficina contra Prácticas Corruptas en el Extranjero, cuyas siglas en inglés son FCPA.

Por lo demás, la Asamblea Nacional (AN) amenazada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) debe irse de vacaciones  este  jueves 15 de agosto y sus trabajadores volverán el lunes 16 de septiembre. Durante ese lapso, las actividades de la AN se minimizan con una Comisión Delegada.

Ese melodrama político está influyendo en el desencanto de las mayorías latinoamericanas con la democracia, según las más recientes mediciones de Latinobarómetro y Barómetro de las Américas. Eso agrega más incertidumbre.

@jajogra